ALMENDRAS RELLENAS

Almendras rellenas de turrón a la piedra

almendras rellenas
POLVORONES

Exquisitos polvorones de almendra

POLVORONES DE ALMENDRA
Slide 3

Turrones con más de 100 años de tradición

Turrones Artesanos

Historia

En el seno de una familia turronera de Jijona nace en 1872 Manuel Iborra, joven despierto que desde muy pequeño aprende el oficio y atesora los secretos familiares acompañando a sus tíos que cada Navidad se desplazaban hasta Valladolid para vender sus exquisitos turrones artesanales.

Un romántico viaje en tren, pero con la dureza de los desplazamientos ferroviarios de finales siglo XIX. En recorrer los 600 kilómetros que separan Jijona de Valladolid empleaban más de dos dias y medio.

Es tanto el éxito de éstos turrones y dulces que el joven Manuel, inquieto y emprendedor decide independizarse, e inmediatamente después de su boda con Doña Isabel Planelles Candela comienza a venir a Valladolid con una oferta cada año más amplia de dulces artesanos nunca vistos en la ciudad del Pisuerga.

Desde finales de Noviembre y hasta el 25 de Diciembre, era tradición que los vallisoletanos disfrutaran de un mercado de productos navideños que se instalaba en la antigüa Acera de San Francisco, situada en lo que hoy es la calle Ferrari. La fama de los productos de Don Manuel Iborra iba creciendo, tanto, que cada Navidad insertaba pequeños anuncios en El Norte de Castilla para que los clientes situaran la localización exacta del puesto cada año. Éstos anuncios aún se conservan en la hemeroteca del decano de los diarios castellanos.

El negocio va viento en popa, las peladillas, mazapanes y sobretodo los turrones de Jijona tienen tanta aceptación que el veterano comerciante decide alquilar un comercio fijo. Es 1958 Don Manuel Iborra abre su tienda fija en la calle Lencería número 2, junto a la Plaza Mayor. El mismo local que actualmente ocupa la popular tienda.

Al verano siguiente, en 1959 el comercio empieza a vender helados artesanos. Turrón, cacao, limón...su elaboración tradicional y su excelente sabor convierte rápidamente esta nueva iniciativa en un nuevo éxito. El negocio crece tanto y las nuevas generaciones se van incorporando poco a poco al negocio familiar. Así en 1970 los hijos de Manuel Iborra abren su propia fábrica en Jijona. Una instalación donde respetando la tradición de siglos elaborar mazapanes, pan de Cádiz, turrones, pasteles de yema...Sólo hay dos normas: Siempre hecho a mano, con las recetas de toda la vida y siempre con productos de primera calidad.

En 1999 los hijos y nietos de Manuel Iborra abren en Valladolid un obrador para la elaboracion artesanal de helados. Es el penúltimo capítulo de una tradición hecha a base de productos de primera, trabajo bien hecho y cariño por sus clientes, que cada Navidad nos regala la oportunidad de saborear productos excelentes con el sabor de toda la vida.